Enemigos con derecho a roce. Las rupturas amorosas son predecibles.

 

En la actualidad, la mayoría de las relaciones de pareja se limitan a sobrevivir en una convivencia llena de altibajos emocionales.



Casi el 100% de las rupturas amorosas pueden predecirse fácilmente, pero sin embargo, las mayoría de las personas que están en este tipo de situaciones, no quieren ver su verdadera realidad.

El miedo al:


  • ¿Qué será de mí?
  • ¿Dónde voy a ir?
  • ¿Qué voy a hacer?
  • ¿Quien me va a querer?

hacen que las relaciones aguanten y se estiren como los chicles en pos de sobrevivir el máximo tiempo posible.

Pero, ¿por qué hacemos esto?

¿Por qué seguimos en algo que sabemos que no va a funcionar?

¿Por qué nos autoengañamos haciéndonos creer que el tiempo podrá cambiarlo todo?





Realmente sabemos el estado de nuestra relación


Perfectamente.

Lo que sucede es que no queremos admitirlo.

Nuestro cerebro racional está totalmente acosado y aplastado por nuestro cerebro emocional, lo que nos hace que perdamos el sentido común y no sometamos a la conciencia cada cosa que nos sucede.

Nos limitamos a caer en el efecto y control de nuestras emociones y ese miedo, hace que hagamos cosas sabiendo que realmente no tienen sentido.

Es duro aceptar la realidad, lo sé, pero también es necesaria.

A mí nunca me ha gustado que me pongan una inyección, me saquen sangre o me pongan una vacuna, pero también se que es necesario soportar ese mal trago (tengo pánico a las agujas).

Nos limitamos a alargar algo que tiende al fracaso.

Seguimos creyendo que el tiempo todo lo cura y todo lo restaura y que nos levantaremos un día y todo en nuestra relación de pareja habrá cambiado.

Pero sabes en el fondo de tu corazón que eso no es así y nunca sucederá.

Las personas no cambian así porque sí.


Lo mejor que puedes hacer



Si tuviera que decirte una regla básica y el primer paso para casi cualquier problema que tengas te diría:

  • ACEPTA TU REALIDAD

Pero de una forma objetiva, consciente, neutral y sin influencias de ningún tipo.

Tienes que saber en qué situación estás tú, para así determinar qué pasos tienes que dar y hacia dónde.

Si la situación de tu presente está difusa, ¿cómo pretendes tener claro tu futuro?

Cuando aceptas algo, por muy doloroso que sea, estás cortando la influencia de tu cerebro emocional y estás diciéndole a tu cerebro racional: "¡¡Eyyyy.... venga, quiero tu ayuda, así que dime algo!!".

Y éste te responderá dándote posibles soluciones claras y lógicas.

Esto te ayudará a que no pierdas más el tiempo y des los pasos seguros hacia un futuro que sea apto y propicio para ti y que no esté difuminado entre la niebla.

Es una verdadera pena que sigas en una relación por miedo al "qué me pasará", "qué haré ahora", etc...

Cuando antes aceptes tu realidad sentimental con tu pareja, antes podrás buscar soluciones para intentar arreglarlo.

Porque créeme cuando te digo que todo en esta vida tiene solución, si sabes hacer las cosas bien.

Pero es importante que analices en qué punto te encuentras y lo aceptes. Lo demás te será más fácil.

Las rupturas amorosas son predecibles, por tanto....¿a qué esperas para predecir tu propio futuro?


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