La importancia de aceptar tu realidad cuando tienes filofobia

 

Si te imaginaras la cantidad de personas que sufren distintos problemas y que sin embargo no son capaces de aceptar su propia realidad, te echarías las manos a la cabeza.

El ser humano tiene a veces ese toque de "estupidez" que nos distingue de los demás animales.


He tenido sesiones con personas que quieren soluciones para sus problemas, pero no llegan a aceptarlos al 100%.

Pues cuando tienes filofobia, la situación se vuelve incluso más importante.

¿Sabes a quien se nos da mejor mentirle? A nosotros mismos.

Y todo para hacernos creer que estamos bien o que no estamos tan mal y que eso, que en realidad es un grave problema, pues a lo mejor no es tan grave y se soluciona con el tiempo.

Pues claro que sí....siéntate a esperar, porque esa solución nunca llegará.

O si te llega, lo hará de la misma forma que al que le toca la lotería.

Si quieres ser práctico y efectivo a la hora de encontrar una solución a tu problema, lo primero que tienes que hacer es sincerarte contigo mismo.

Si no lo haces o lo haces a medias, mejor que des media vuelta y te vayas por donde has venido, porque no conseguirás avanzar ni solucionar nada de lo que te pase.


La dureza de la verdad y cómo enfrentarse a ella


¿Que la verdad es dura? Pues claro que sí.

Pero es dura porque hemos aprendido desde pequeños a no tenerla presente en nuestro día a día.

¡¡Ojo!!...no quiero decirte con esto que seas un mentiroso, pero algunas personas camuflan demasiado aquello que les ocurre.

Es como el que barre la suciedad de su casa metiéndola debajo de la alfombra.

Una forma de autoengañarse para sentirse mejor consigo mismo.

Pero eso no te lleva a nada.

Bueno, sí...a que más tarde o más temprano te enfrentes con tu realidad, y ¿sabes qué pasará entonces?....que ese será el mejor de tus días o la más amarga de tus pesadillas.

Cuando tienes filofobia, tienes que aceptar que tienes un problema.

Hay mucha gente que no lo ve así, y ese problema es todavía peor.

No importa lo que te digas a tí mismo, ni lo que quieras camuflar las cosas, ya que éstas siempre caerán por su propio peso.

Cuando tienes miedo, pues tienes miedo...no pasa nada por que lo admitas.

Pero sí que pasa y mucho cuando no lo admites.

¿Cuál es la diferencia entre aceptarlo y negarlo?

Pues que cuando lo aceptas, estableces la base y el punto de partida para tu problema.

Si no lo haces, estarás dando palos de ciego para ver si haciendo muchas cosas, alguna de ellas da con la solución a tu problema.

Tus miedos no van a desaparecer porque los niegues o los ocultes.





Esconder o ignorar el miedo, suele ser uno de los mayores errores de las personas que tratan de superar su filofobia o cualquier otro tipo de problema relacionado con sus miedos.

Un punto de partida


Una cantidad increíble de personas que tienen la misma frase en su mente: "No se lo que me pasa".

No sabes lo que te pasa porque sigues intentando ocultar la realidad.

Es necesario que le pongas nombre a todo lo que sientes.

Cada emoción tiene que estar encuadrada, incluída las emociones negativas.

Y el miedo no tiene porqué ser menos.

Las personas que no saben lo que les sucede es porque normalmente no identifican sus problemas y no los asocian a ninguna realidad.

Simplemente los dejan ahí en sus mentes y en sus vidas, divagando y tomando acciones a su antojo.

Tienes que saber en qué carrera estás compitiendo.

Establecer la linea de salida y la linea de meta.

Eres una persona con filofobia y a pesar de lo que digan muchos, estamos hablando de un problema que te está causando muchos dolores de cabeza, malentendidos y dificultades en tu vida sentimental.

No hace falta buscarle explicaciones por otros sitios, porque no es necesario.

La filofobia no es una enfermedad, pero sí que es un problema que puede llevarte al fracaso emocional y sentimental.

Por tanto, acepta lo que te pasa y te aseguro que estarás dando un grandísimo paso hacia el encuentro de una posible solución.


La forma de aceptar tus miedos


Aceptar que tienes miedo a enamorarte puede parecerte algo fácil y sencillo, pero sin embargo suele pasar desapercibido precisamente por su obviedad.

Porque realmente no sabemos lo que supone aceptar la realidad y creemos que simplemente basta con creer que estamos conformes con lo que nos sucede.

Tienes que aprender a aceptar lo que te está sucediendo, pero:


  • Sin miedos
  • Sin reproches
  • Sin juzgarte a tí mismo
  • Sin avergonzarte
  • Sin ser demasiado duro
  • Sin hacerte sentir mal
  • Sin críticas
  • Sin sentirte un perdedor o un cobarde
  • Con una mentalidad de autosuperación

¿Crees que podrías hacerlo?

Mucha gente cree que cuando acepta su realidad, tiene que sufrir y que eso es bueno.

Pero nada más lejos de la realidad, porque mientras más sufras aceptando tus miedos, más temores surgirán en tu interior sin que apenas te des cuenta.

No pasa nada por decirte a tí mismo que tienes miedo.



No pasa nada por aceptar que tienes un grave problema y que estás intentando por todos tus medios de superarlo.

No pasa nada por decirle a los demás que tienes filofobia. Eso no te hace ser peor ni mejor persona ni te hace inferior al resto.

Te lo vuelvo a repetir, la filofobia no tiene que ser considerada como una enfermedad, pero sí como una serie de transtornos que hacen que tu perspectiva de las amenazas, cambie, y por tanto tengas miedo.

No hagas caso de aquellos que te dicen que tienes miedos injustificados, porque cada persona es un mundo y tiene muchos puntos de vista sobre un mismo concepto.

El único que importa en este momento eres tú mismo y encontrar la verdad de lo que te está sucediendo.

Si esa verdad es muy dura, no importa, porque ya tienes unos conceptos mediante los cuáles nunca te harás daño a tí mismo, ¿verdad?.

Tienes que saber controlarte hasta el punto de encontrar ese equilibrio que te haga aceptar 100% tus miedos sin que te sientas mal por ello. 

De eso trata este punto y es algo fundamental a la hora de que quieras dar el primer paso para superar tu filofobia.

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