El problema de los mensajes de whatsaap, cuando mi pareja tiene filofobia

Ya hemos visto que la comunicación con alguien que tiene filofobia o miedo al compromiso, puede ser dura, difícil y hay que llevar un control no sólo de nuestras propias emociones y pensamientos, sino también de los de la otra persona.



Hoy quiero traerte un problema que suelen tener muchas personas, cuando están intentando reforzar y mejorar la comunicación con alguien que tiene este tipo de miedos e inseguridades.

Es el problema de la comunicación por whatsaap.

¿Sabes porqué gusta tanto cuando alguien le da "like" a una foto tuya en Facebook?

Porque sacia nuestras expectativas.

Se genera una especie de neurotransmisor que nos hace sentirnos bien, y este bienestar está asociado a nuestras expectativas y a que se cumpla lo que realmente deseamos.

¿Por qué te suelto esto?

Porque cuando hablas con alguien por whatsaap, la reacción de nuestra mente es similar.

Le preguntas algo a esa persona, y en ese momento ya tu mente ha generado suposiciones y expectativas de lo que debería contestar.

Incluso antes, es decir.....le escribes algo a alguien y siempre está presente un objetivo a conseguir, un porqué.

¿Qué sucede si esas expectativas no se cumplen?

Pues que caemos en decepción.

Pero no decepción por la realidad, sino por no cumplir con nuestras expectativas.

La realidad incluso puede ser positiva, pero tus propios pensamientos no te dejan que disfrutes y percibas dicha realidad, y por tanto te impiden que generes pensamientos y emociones acorde a ellas.

Y cuando a esto le sumas que la persona que tienes al otro lado del teléfono es alguien con filofobia y estás intentando tener una relación con ella, la cosa se complica.

Veamos un ejemplo, que hoy en día se convierte en un error grave que cometemos en la comunicación de nuestras relaciones.

Por cierto, antes de nada, quiero repetirte (como hago siempre), que si te sientes identificado con este artículo, que sepas que no es hecho por ti. Son muchas las personas con las que trabajo que están en una situación similar a esta, y probablemente pueda que al leerlo creas que es por ti en particular, pero te aseguro que no lo es.

Aquí de la única de la que hablaremos es del caso de Luisa y de lo que ella representa, cosa que le suele pasar al 80% de las personas con las que trabajo.

El ejemplo de Luisa


Luisa ha trabajado en mi programa de Coaching "Recupera tu Relación", y contactó conmigo porque estaba iniciando una relación con alguien que tenía filofobia o miedo al compromiso, y no sabía cómo actuar correctamente.

Ella me dio su permiso para que pudiera compartir su caso en mi blog, a fin de que muchas personas se sintieran identificadas.

Al principio, el objetivo era reforzar la comunicación. Ya habíamos trabajado para romper los lazos del pasado, para hacer las paces con dicho pasado y evitar asociaciones y posibles amenazas que Pedro (el chico con el que intentaba tener una relación y que padecía este problema) pudiera ver en ella.



Como siempre, los primeros pasos en esta etapa, suelen ser duros, con mensajes poco interactivos y participativos, respuestas monosilábicas, poca colaboración por parte de Pedro, etc..

Pero seguimos adelante y llegó un momento en el cuál Pedro se empezó a mostrar más participativo. Se abrió un poco más, su confianza en ella se reforzó y pudo abrirse.....lo que mejoró la comunicación.

Pasado un tiempo, la comunicación entre Luisa y Pedro era muy muy muy interesante. El participaba en todo, empezaba con ciertos cariños, comentaban cosas más íntimas, más personales, y algunas veces pasaban horas hablando.

Así estuvieron un tiempo.

Un día, Luisa le escribió un mensaje a Pedro, como siempre había hecho, y me comentó que había percibido un cambio.

"¿Qué tipo de cambio?"- Le pregunté yo.

"No sé...lo noto hoy algo más distante, más frío"

En estos casos, hay que seguir el mismo ritmo de siempre, porque no es bueno tomar en consideración nuestras propias interpretaciones.

Ella siguió igual y llegó un día en el que:

"Le escribí ayer un mensaje y no me ha respondido. Esto va mal. Últimamente estaba frío y ahora va y no me responde. Seguro que otra vez ha salido huyendo, otra vez igual, con la misma historia...¿qué hago, le vuelvo a escribir?"

"No...no le vuelvas a escribir y deja que procese la información"- respuesta por mi parte.

Pasa un día más y la cuestión es la siguiente:

"Esto no es normal, además es una falta de educación. ¿Tanto le cuesta que me responda a un mensaje? Eso es seguro porque otra vez está con sus historias. Lo he visto en línea varias veces y no tiene la decencia de responderme a mi"

Aquí fue donde Luisa empezó a convertirse en un auténtico problema para si misma.

Claro que es normal


Pues claro que es normal...perfectamente normal.

Luisa no quería ver la realidad. Se cegó por el hecho de que las cosas iban medianamente bien entre ambos.

¿Por qué se preocupó tanto por un estúpido mensaje de whatsaap?

Porque no cumplió con sus expectativas.

¿Cuál fue el verdadero problema de todo esto?

Que ella seguía creyendo que tenía Pedro tenía que cubrir dichas expectativas.

Pero no era su deber, ni su obligación ni tenía porqué responderle.

¿Qué pasó después?

Pues que al cabo de dos días más, Pedro le mandó un mensaje diciéndole que su hermano había tenido un accidente y había estado super agobiado, que tuvo que desconectar de todo, porque recibía muchos mensajes y tenía mucha ansiedad, así que tuvo que relajarse dejando el móvil a un lado.

¿Qué sucedió en la mente de Luisa?

Que sintió alivio al escuchar esta noticia.

¿Alivio porqué?

Porque como su mente había maquinado los estúpidos pensamientos de que quizás habría vuelto a huir presa del miedo como hacía siempre, pues se había comprobado que era por una causa justificada.

Ahora la pregunta es: ¿Acaso Luisa es la jueza del mundo para que tenga derecho a satisfacer sus expectativas quien esté con ella?

Pues no.

Pero es lo que todos hacemos en algún momento de nuestras vidas.

Como si todo girase en torno a nuestras expectativas. Como si todo fuera en contra nuestra, como si todo fuera un complot para hacernos sufrir. Como si todo el mundo tuviera la obligación de cumplir con algo en particular.

Cuando en realidad es que somos nosotros mismos los que nos hacemos sufrir, los que nos inventamos cosas que no son acordes a la realidad, cosas que están ahí para jodernos, para molestarnos, cosas inventadas que diseñamos para apartarnos de la realidad.

La realidad tiene el papel de hacernos generar pensamientos y que dichos pensamientos generen emociones correspondientes, pero sin salirnos de ella.

Aquí es donde Luisa llegó a pensar: "Si, pero es que yo me he esforzado mucho, he tenido que sacrificar muchas cosas, seguir unas pautas, y darle prácticamente todo en función del ritmo que me he visto obligada a seguir"

Y es verdad, hay que trabajar mucho y muy duro, pero ¿acaso no has visto que la realidad te estaba dando su recompensa? ¿Acaso no has visto ni apreciado la mejora que has experimentado en tu vida? ¿Acaso eso no cuenta?



Claro que cuenta, lo que sucede es que nuestro ego nos pide más, más y más....y siempre nos seguirá exigiendo por encima de dicha realidad.

Cuando alguien se plantea si tiene que hacer tanto por su relación, lo mejor es que empiece a olvidarse de dicha relación.

Yo soy de los que no tiene ningún problema en darlo todo en pos de los sentimientos que sientes por alguien. Si no sale bien, pues nada, me agarro a dicha realidad y crezco sobre ella, pero no me quedo a medias, y menos cuando hablamos de emociones.

Me sentiría estúpido si me sintiera mal porque lo doy todo por otra persona.

¿Quieres juzgar todo por culpa de un mensaje de whatsaap?

¿En serio? ¿Tu imaginación llega a tanto? ¿Eres capaz de ver tanto a nivel negativo y se te ha olvidado tan pronto que hace un mes apenas hablabas con él y ahora estáis ya saliendo? ¿En serio? ¿Por un estúpido mensaje que tenía como objetivo alejarte de la realidad?

Mantente siempre pegado a la realidad. No dejes que situaciones del momento se usen para alejarte de la realidad real y que te lleven al mundo de tus expectativas, que están ahí esperando que se repita tu pasado una y otra vez deseosas de que veas la más mínima coincidencia con ellas a fin de justificar todo.

¿Quieres juzgar? Hazlo, pero se justo.

Si vas a tener en cuenta un mensaje de whatsaap para ese juicio, usa también todo lo bueno que has vivido hasta ahora, y todo lo positivo que tenías hasta ayer, que todavía estabas pisando tierra firme.

¿Quieres juzgar? Hazlo, pero con los pies en la realidad y no en tus expectativas, sobre todo si la persona con la que estás, tiene filofobia o miedo al compromiso.

Coach en Desarrollo Personal y Experto en Inteligencia Emocional. 13 años trabajando en desarrollar correctamente las relaciones de parejas y tratar los conflictos entre ellas en especial la filofobia y el miedo a comprometerse emocionalmente con otras personas.

2 comentarios:

ANTONIO BARRAGAN
Skype: Antoniobp1978
Cádiz, España

ENVIAME UN MENSAJE